LOS GIRASOLES CIEGOS de Alberto Méndez

LOS GIRASOLES CIEGOS de Alberto Méndez
Editorial: Anagrama, 2004,155 páginas
El libro contiene cuatro relatos centrados en la Guerra civil española y en los años inmediatamente posteriores:
“Primera derrota: 1939 o Si el corazón pensara dejaría de latir”: la historia de un militar durante la Guerra civil española, del bando franquista en la batalla de Madrid, que se rinde a los republicanos en cuanto supo que éstos iban a rendir sus armas a su bando.
“Segunda derrota: 1940 o Manuscrito encontrado en el olvido”: el diario de un hombre que huye de las tropas franquistas. Que, en su viaje hacia Francia, se ve atrapado en una cabaña en las montañas entre Asturias y León, alejada de todo, donde ve morir a su mujer en el parto, quedándose al cuidado de su bebé, sin ayuda ni medios, .
“Tercera derrota: 1941 o El idioma de los muertos: relato sobre una cárcel franquista, de la vida en ella, de la derrota y de los hilos alargados de la guerra, de la muerte, de los fusilamientos, del final, de la nada…
“Cuarta derrota: 1942 o Los girasoles ciegos”: historia de “un topo” -un republicano oculto en un escondite de su casa-, y de su familia, en la ciudad de Madrid en los años posteriores al fin de la guerra civil; contada a través de los ojos de su hijo y de un sacerdote que circula por los alrededores de la vida de su familia.
“Los girasoles ciegos” habla de derrotas en la derrota, habla de personas concretas, de desastres individuales debajo del gran caos de la pérdida de la guerra. De pequeños retales que no aparecen dentro de la gran tela quemada, pero que son parte de ella.
Se rompieron las cuerdas de los violines cuando la orquesta desapareció, nadie dio parte de ello, nadie reclamó por su suerte, nadie pareció notar que nada había, pero las cuerdas de los violines se rompieron, nadie las volverá a oír sonar. Ellos, los protagonistas, eran cuerdas que sonaban como el pulso del corazón; sus vidas, sus familias, sus hijos, fueron la orquesta que sonaba con ellos, la música ya no sólo era la defensa de sus ideas republicanas, sino de la razón justa, de la que ellos sentían como la recta, la que debía ser. La huida, la cárcel, no son más que el rumbo hacia la nada, el camino hacia el llanto del moribundo, al quejido del niño que va a morir, la nieve que lo tapa todo, las rejas que no volverán a cerrarse, el paredón que no volverás a mirar, el trigo donde no volverás a esconderte… y, al final, el abismo que ves derrumbarse delante y te arrastra. Te lleva sin miramientos, sin posibilidad de salvación.
Pero Méndez, no sólo habla de republicanos en el límite, en el momento justo en el que están a punto de romperse, sino que también habla de un capitán del bando nacional, que ve que las cosas no son así, no debían serlo, y descubre que su bando debe ser el otro, pero no por razones políticas, su punto de vista moral le dice que aquel debe ser su lado, puesto que ve que su bando no quiere ganar la guerra sino matar al enemigo. Pero en su caso la derrota es doble derrota, ya que no es de ningún bando; es traidor para unos y enemigo para los otros. Es él en realidad el reflejo real de un pueblo que lucha contra sí mismo.
Pero “Los girasoles ciegos” también incluyen a los vencedores: al que se ensaña, al dominante que cree disponer sobre la vida y la muerte, al dueño de la represión, a la madre de la venganza, al sacerdote de la iglesia de la muerte. Los vencidos deben serlo dos veces para orgullo del patrón de la guerra. La muerte acompaña a los palios y las botas, la vida parece olvidar a los vencidos.
Los cuatro relatos están unidos íntimamente en la trama y en el tema entre ellos. Y si la derrota amarga tuviera un lado aun más apesadumbrado, éste sería el que cuenta Méndez. Nada es posible en la caída, ya ni el destino puede salvarte, es imposible hacer nada contra él.
“Los girasoles ciegos” es un libro que lejos de componerse de unos relatos al uso sobre la guerra civil, es una reflexión sobre los hombres, sobre los perdedores de aquella guerra, sobre el ser humano como individuo, como pieza única del engranaje de la historia, protagonista de la suya propia, mínima gran epopeya. La belleza de lo sobrecogedor, una vez más, aparece en este libro, tanto en las formas en las que está escrito, como en la inteligencia de lo que cuenta y cómo lo cuenta. Nada es tan contradictorio como ello, pero para conocer, hay que saberlo todo. Es una obra para que no haya olvido, para que nada caiga entre los silencios de la imprudente indiferencia.
wineruda

Es un libro corto pero muy bueno. Hace comentarios sobre distintas cosas, es muy ameno. Recomiendo su lectura.
Comment by Jordi — @
No lo hemos leido, pero lo vamos a leer.
Comment by roser busquets — @
Es un libro corto pero muy bueno. Hace comentarios sobre distintas cosas, es muy ameno. Recomiendo su lectura.
Comment by Jordi — @
Muy buen blog!
Quisieras comentar en este otro interesante blog?
http://ElConfesionario8.blogspot.com
Gilikis
Comment by Paquita — @
excelente blog!
Los girasoles ciegos es un libro que destaca porque habla de lo de siempre como nunca, por decirlo rápido y mal. Muy recomendable. Lo malo de quien lo compre ahora es que ya lo encontrará con algún fotograma de la película (que no sé cuando se estrena, pero mucho no queda, creo), o quizás aún no ha cometido la fechoría la editorial y puede encontrarse aún con la portada original. Eso espero
Un placer leerte
Daré vueltas por aquí a menudo
Comment by leo mares — @
De acuerdo contigo, a saber qué dejará de lado la pelicula, qué obviará, qué pecado cometerá
un saludo para ti también
wineruda
Comment by wineruda — @
Acabo de descubrir este blog y está realmente genial. Me servirá como referencia orientativa en mis próximas lecturas.
Yo también recomiendo el libro comentado y, como todas las obras, mejor leerlo antes de ver la película.
Comment by Osore — @
hola osore , gracias.
siempre el libro superará a una película sobre él.
un saludo
wineruda
Comment by wineruda — @
me agustado mucho
Comment by pepe — @
Lástima que libros así pasen desapercibidos por muchos, y sólo consigan su hueco después de llevarse al cine.
Saludos!
Comment by Anouka — @
La verdad es que el libro es bastante bueno
Comment by plumasdefuego — @