FERDYDURKE de Witold Gombrowicz

FERDYDURKE de Witold Gombrowicz
(FERDYDURKE) (1937)
Seix Barral 2001, 317 pag.
Argumento:
Un hombre a punto de cumplir los 30 años, piensa en los años pasados y en cómo es; y decide que ya es hora de madurar, de ser un adulto, de comportarse como tal. Sin embargo, al momento recibe la visita de un pedagogo amigo, que lo lleva a la escuela de nuevo. Allí, en un ambiente absurdo y surrealista, llevado por los impulsos vitales de los jóvenes verá como buscan ser adultos sin serlo, o querer ser aun inmaduros, porque sí. El pedagogo lo llevará a vivir a casa de un matrimonio de ideas avanzadas donde una jovencita colegiala le atraerá de forma incontrolable.
Hay tres “episodios” en el libro separados por una suerte de “prefacio a la manera de Gombrowicz” una larga digresión separada y que separa, pero que no son sino cuentos sobre la creación literaria, el arte, la filosofía y las formas de verlos por parte de la sociedad y “la cultura” reinante. Dos de esos episodios son los citados anteriormente, el tercero es un viaje hacia el campo donde se encontrará con las raices de lo antiguo, del mundo “idílico” encogido entre terratenientes desfasados y labradores atemorizados.
Opinión:
EL argumento es perfectamente eludible si se quiere saber de que va el libro, no porque no muestre a gruesos trazos de que va, que lo hace, sino porque ahí no se ve qué es Gombrowicz. Es difícil explicarlo y no sé si lo conseguiré, pero lo intentaré.
¿Bajo la protección, la máscara, de lo grotesco se puede analizar de forma adecuada la vida? ¿se puede calibrar a una sociedad, a una forma de educación, al arte? ¿a el mundo? Gombrowicz esconde ¿esconde? bajo palabras risibles, extravagantes , incluso inventadas, una forma de ver el mundo que no desmerece a alguno de los mas sesudos estudios de verbos complejos y sustantivos serios y altivos que ruedan por el mundo entre manos diestras y eruditas.
Su prosa exagerada, repetitiva; sus ideas, la composición del libro, todo, muestra un libro en apariencia sencillo, optimista, pero que esconde un ataque frontal a las formas literarias al uso -no sólo sobre la época en que está escrito sino también sobre autores anteriores-y una crítica a las ideas sociales, culturales, pedagógicas de la época, ( sobre todo al concepto de arte, que para él debe ser expresión del yo del autor, puesto que lo demás, el gran artista, la gran obra de arte, es simplemente una convención social que cambia…) Es esa convención , idea admitida por la sociedad, la que crítica en todos los aspectos de la vida, tanto en ese artístico, como en las clases sociales, en la política, en las relaciones humanas.
Gombrowicz repite obsesivamente ciertas palabras, ideas o exclamaciones, quizás siguiendo la idea que él mismo da en este libro en boca de unos jóvenes: “repite! , repite!, por la repetición se crea la mitología”. Metáforas, surrealismo, autocrítica: “ esta obra ¿qué es? Novela, libelo, memorial, memorándum, parodia…?” Y sobre todo utilizade conceptos relacionados con la forma, con la estética del comportamiento, del gesto; para Gombrowicz la forma en que se hacen o dicen las cosas, la forma de situarse, posar, mirar, gesticular…es la parte más esencial del individuo, la forma con la que se circula por la vida, la “facha” según sus palabras, es esencial en el entendimiento humano, ella hace ser sincero o mentir. Pero también la simetría debe regir las cosas aunque sea para compensar (Filifor y Antifilifor baleando los dedos, las manos … de sus esposas para encontrar la simetría de las cosas es una imagen brillante y surrealista a la vez).
Concebido con la forma de unas memorias, la imagen que deja el libro es de un libro divertido en forma -entre absurdo, grotesco y surrealista- donde la lógica que impera es la de Gombrowicz (lo más grave del mundo es una pelea a muecas, y un dedo alzado vence al contrincante por la fuerza que ello conlleva). Donde el mundo pelea entre la madurez y la inmadurez –en lo sexual, en lo literario, en lo creativo, en las relaciones sociales- Donde lo anticuado y lo moderno se enfrentan pero no existen, -no pueden el uno sin el otro-; donde el mundo rural va disolviéndose por la autodestrucción propia de un mundo donde poderosos viven por existir poseídos ( y lo contrario) pero sólo y exclusivamente existen para eso .
El “nopodernimiento” es general en el mundo que no cambia y debe cambiar a pesar de todo.
Es difícil encontrar a alguien que siquiera se parezca un poco al autor polaco, tanto en esas formas , como en el mundo absolutamente propio con el que impregna toda su obra, y da cierto aire iniciático a los textos de sus libros.
wineruda

Recientemente leí “Trans Atlántico”,una novela curiosa. Llevo un blog muy similar al tuyo, por el que te quiero felicitar. Te seguiré leyendo. Un saludo.
Comment by solodelibros — @
“Ferdydurke” es de esas novelas que se te vienen de un momento a otro a la cabeza… las imágenes, el asunto de la inmadurez… el juego que significa escribir… Te encuentro toda la razón en que nadie se parece a este escritor polaco… quizás puedo pensar en Cortázar en el sentido de juego que significa la literatura… que no es algo serio, ni rigido, ni preestablecido.. al contrario, es algo lúdico… algo donde podemos entender la realidad, y a la vez reírnos de ella…
gran libro!!
Saludos
Comment by Diego Zúñiga — @
Hoy mismo he comprado Ferdydurke, después de haber leído Cosmos y haberme quedado impresionado.
Qué bueno es Gombrowicz y en cierto modo qué desconocido. Aunque no creo que sea plato de gusto para el gran público.
Comment by Teseo — @
Muy bien el comentario. Me ha aportado una nueva lectura sobre el libro.
Comment by elena mestre — @
Creo que Ferdydurke retrata por primera vez uno de los temas esenciales de nuestro tiempo. Tal como lo denomina Milan Kundera;infantocracia.La historia de la novela europea quedaría incompleta sin ésta brillante y valiente novela de uno de los autores polacos más importantes del siglo XX.
Comment by Francisco — @
después de Gombrowicz ha sido difícil para mí creer en otros autores, él instaura la ruptura a lo que todos los escritores han pretendido, por eso es complicado leer sin creer que lo que está ante nososotros es un artificio mal logrado y pretencioso. Witold Gombrowicz es un mago desencantador no sólo de la literatura sino de la cultural misma. El absurdo cobra un sentido místico con él. Sergio Pitol ha seguido de cerca a W.G. y por lo tanto se impregna de su espíritu, es lo más cercano a esa literatura fresca que no busca más que la ruptura y la vergüenza por ser lo que se es.
Me gustó tu comentario. En mi blog dedico fragmentos al buen Witoldo.
Saludos
Comment by Lizbeth — @
Hola Lizbeth
de acuerdo contigo con lo que dices de Gombrowicz, sus páginas son un universo aparte en la literatura universal
me alegro que te haya gustado mi comentario, puesto que me parece complicado reflejar cómo es la escritura de Gombrowicz en pocas palabras
un saludo
wineruda
Comment by wineruda — @